2013/10/30

Ajedrez Mental

¿Qué tan buenas partidas de ajedrez puedes jugar mentalmente?

Imagina un grupo de personas reunido para resolver un problema. Luego de acomodarse en el lugar, comienzan a hablar. Y hablar. Y solamente hablar.

La reunión, usualmente tediosa, termina después de un tiempo, usualmente largo, donde los asistentes, usualmente cansados, han llegado a una solución, usualmente sub óptima.

En cambio, en otros lugares se usa una pizarra, o un papel mural, donde los participantes pueden expresar con libertad las ideas que van exponiendo.

Cuando el problema se puede ver escrito en un lugar, nos ahorra el esfuerzo de mantener su imagen mental, y así tenemos más energía para imaginar otras cosas. Quizás la solución. 

Es significativamente mayor el nivel de dificultad de los problemas que podemos resolver usando un diagrama o mapa de la situación en lugar de tratar de imaginar todo, todo el tiempo.

Cuando se trabaja mentalmente, probablemente la imagen mental de cada asistente sea distinta a la del otro. De modo que pronto se encuentran con malentendidos y discusiones fuera del tema. Es bastante fácil que la gente pierda la pista, desista, y finalmente se imponga la ley de la jungla de personalidades, favoreciendo a la más fuerte o carismática.

En cambio, un diagrama o mapa de conceptos está ahí mostrando de qué estamos hablando. Ayuda a mantener el foco de la reunión. Asegura los avances que se van logrando y permite construir una estructura. La sinergía se logra con más facilidad.

Y debería ser más obvio que eso habría de esperarse -si no lo es, habría que preguntarse dónde está escondido el león ;-)

Los tratos por escrito son más seguros que los realizados solo de palabra. Los comerciantes y abogados lo saben. Porque aun cuando las partes actúen honestamente, la memoria es frágil y puede recordar, o dejar de recordar, cosas que la otra persona no.

Los acuerdos escritos ayudan a que evitemos estar peleando una y otra vez las mismas batallas. Y cuando tenemos esa energía liberada, podemos emplearla para pasar al siguiente nivel de complejidad y desarrollo.

Inténtalo en tus reuniones. Escribe qué quieres lograr, escribe qué es lo que tienes y cuál es la situación. Experimenten con ideas de cómo podrían alcanzar lo que quieren. Escriban las conclusiones y acuerdos.

Podrás ver la partida que juegas. Podrás imaginar más variantes y jugadas. Será más fácil volver sobre ella y reflexionar. Será más fácil mejorar las cosas e ir mejorando.

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